Cuando sentimos dolor, especialmente muscular o dolor de huesos, y después del adecuado diagnóstico de una médico especialista, nos planteamos acudir a rehabilitación o a fisioterapia.
Debemos proteger a nuestro cuerpo ante la bajada de temperaturas, especialmente las personas de edad, las personas con enfermedades crónicas y los niños, ya que son las más vulnerables ante la llegada del invierno.