El cáncer es una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que, de no mediar intervención alguna, 84 millones de personas habrán muerto de cáncer entre 2005 y 2015. Estos son algunos de los alimentos que, según recientes investigaciones, pueden ayudarnos a poner freno a la enfermedad. Granada La granada contiene elementos que inhiben el movimiento de las células cancerígenas y reducen la metástasis, evitando la expansión del cáncer, según revelaba un reciente estudio realizado en la Universidad de California. Café Según un estudio de la Universidad de Rutgers (EE UU), beber café e incluso aplicarlo directamente sobre la piel es eficaz para prevenir el cáncer de piel, ya que la cafeína inhibe una proteína llamada ATR que, al ser naturalizada, lleva a la destrucción de las células dañadas por los rayos ultravioletas tras una excesiva exposición al sol.
La música entra en el cerebro de la siguiente manera. El oído externo capta las ondas de sonido y las introduce en el canal auditivo, donde se encuentran con el tímpano antes de pasar al oído medio. Tres pequeños huesos allí situados amplifican las ondas, que siguen su camino hasta el oído interno, donde atraviesan el caracol (que no es un animal, sino una estructura auditiva), cuyos fluidos estimulan un pequeño nervio que convierte las ondas en impulsos eléctricos. El nervio auditivo transmite estos impulsos al cerebro, que los interpreta como un sonido. Cada zona del cerebro es afectada por distintos elementos de la música, como ritmo, letra o tonalidad. Además, según confirma un estudio de la Universidad de Florida, los efectos de la música son muy positivos, hasta el punto de potenciar la creatividad, reducir la ansiedad o ayudar en desórdenes neurológicos como el Alzheimer o el párkinson.